jueves 21 de enero de 2010

SI TIRAN TU PUERTA, LEVANTA UNA BARRICADA

No me gustaría que por el abuso de poder del Estado un día a la 1.30 de la madrugada violaran mi domicilio 20 guardias civiles con sus correspondientes armas y perros (de los de cuatro patas), atropellando y vulnerando todos mis derechos y los de los que habitan bajo mi mismo techo, para ser conducido a la Audiencia Nacional y estar cinco días incomunicado, de los cuales varios sometido a torturas. No es una película, es la historia de los detenidos de Egunkaria.

Cuando ves a Acebes, en el 2003, haciendo unas esperpénticas declaraciones sobre el cierre de Egunkaria, afirmando que lo hace por el bien de la cultura vasca, se te revuelve el estómago por ver hasta donde es capaz de llegar el gobierno de turno para conseguir sus fines y castigar a sus opositores o simplemente a los que recelan, con motivo. Cargarse sin causa alguna un medio de comunicación por el simple hecho de ser un diario íntegramente en euskara, la niña bonita de la cultura vasca como dice el propio Martxelo Otamendi, exdirector de Egunkaria y director de Berria, debió producir un orgasmo generalizado en la Moncloa, superior al del cierre de Egin en el 98. De un plumazo enseñaban a esos vascos separatistas empeñados en usar, conservar y fomentar el uso de su lengua que nadie se escapa del Estado cuando este quiere enseñarte quien manda y está dispuesto a pasarse por donde se sienta los derechos humanos.

En el siglo XXI, la nueva era de la lucha contra el terrorismo, cualquier terrorismo que no sea el de estado (que se lo pregunten a Galindo, cargado de medallas y algunos muertos, cuatro años a una sombra soleada y a pasearse por la ciudad como cualquier jubilado), se abría la veda y con la coartada que para ellos supone ETA y bajo la sombra de sospecha de pertenencia a ésta, de repente todo valía, aún más. Así pues, primero golpean, luego preguntan y si no gusta la respuesta vuelven a golpear para encerrarte y tirar la llave.

Tuve la oportunidad de ver a Martxelo explicar como fueron las torturas que le infligieron, fue en un documental de la BBC, no en un “panfleto de los radicales” como dirían los españoles de pro, y la verdad es que su testimonio me mereció toda la credibilidad y me provocó indignación, rabia y vergüenza por vivir en un país donde estas cosas “no pasan”, donde nadie te coloca una bolsa de plástico en la cabeza, son sólo invenciones de terroristas. Martxelo no es un terrorista, ha explicado hasta la saciedad que ni él, ni el periódico que dirigía, tenían nada que ver con ETA, ni tenían conexión alguna con la banda. Otamendi explica que le dijeron: aquí todo el mundo canta, cuanto antes lo hagas mejor. Fue vejado por su orientación sexual, haciéndole colocar en posturas humillantes. Fue torturado durante tres días y era una figura relevante y prestigiosa de la sociedad vasca.

Pero lo más terrible de este caso no es que la sospecha de un guardia civil y la decisión de un juez, aquel que secuestró el número de El Jueves sobre los principitos, llevan a cometer uno de los más graves delitos en democracia que es el de cerrar un medio de comunicación, aunque en un país donde se ilegalizan partidos esto es una menudencia. Lo terrible es que 7 años después del cierre, del secuestro de 10 inocentes y la tortura de 6 de ellos, algunos miembros muy destacados de la cultura vasca de reconocido prestigio profesional y social, después del estupor de la sociedad vasca y de la demostración de su repulsa en una de las mayores manifestaciones que se han visto en Euskal Herria, la fiscalía se haya retirado y la denuncia siga adelante por la acusación particular de la AVT y de “Dignidad y Justicia”, asociación ultraderechista de la calaña de “Manos Limpias”.

Que el estado se salte a la torera la legalidad para mostrar su eficiencia o para ejercer un poder, que no le hemos otorgado, que la justicia actúe a golpe de teléfono del ministro que toque, que se puentee el estado de derecho, es muy grave. Pero que acusaciones llevadas a cabo por intereses particulares, oscuros, fascistas y sin fundamento alguno prosperen y sus denuncias sean aceptadas, no lo es menos. Así tenemos unas brigadas de buitres ultraderechistas sobrevolando el espacio pseudodemocrático, que saltándose el principio biológico de alimentarse de la putrefacción, vuelan en círculo, en busca del sustituto de aquel rojo que tan bien les supo antaño. Su pieza favorita es todo aquel que con su atrofiado olfato, desgastado por oler tanto muerto, despide para ellos el aroma del separatista, el destructor de su una, grande y libre, el que osa hablar otra lengua que no sea la de conquista, una pieza fácil porque puede ser acusado de terrorista, la palabra mágica para acabar con tus derechos de un plumazo. Defiendes el euskara, terrorista, publicas en euskara, terrorista, piensas en la independencia, terrorista, al hotelito de la Audiencia Nacional y si luego dices que te han torturado es la prueba fehaciente de que perteneces a ETA, pues estas haciendo lo que la banda le dice a sus miembros que deben explicar. Trágico. O sea, que eres víctima del estado, de la justicia y para colmo de la sociedad, porque ya han sembrado la sombra de la duda e incluso se ha instaurado con toda normalidad la creencia de que si perteneces a banda armada es normal que te saquen la información a hostia limpia y que la tortura es un bien en si misma. Como en los mejores tiempos de nuestra gloriosa dictadura, hay costumbres que han permanecido inalterables, según denuncian las asociaciones de derechos humanos.

No hablemos de los que se pasan varios años en la cárcel, sin altavoz alguno que recoja sus quejas, porque no son figuras mediáticas, para que luego les salga una condena de meses, o ni eso, y ni le pidan disculpas, ni le indemnicen por el tiempo regalado, indignantemente perdido.

Estos actos, estas detenciones, estas vulneraciones de los derechos humanos, estas acusaciones malintencionadas y de corte fascista tienen la función de meternos el miedo en el cuerpo. No te muevas, no actúes, no te impliques, no defiendas lo justo, no te organices, ni protestes aunque lo hagas en el uso de tus derechos constitucionales y respetando escrupulosamente las reglas de la democracia, porque ellos te vigilan, tienen poder, pueden acusarte falsamente y arruinarte temporalmente o definitivamente la vida. Entre la desidia del personal y el miedo, que existe, cada vez es más difícil ver caras nuevas dentro del activismo y encontrar relevo generacional.

Ayer se publicaba en un diario que Falange, Manos Limpias, Dignidad y Justicia y otros querellados contra el juez Garzón, por sus autos sobre la causa de los desaparecidos del franquismo, tenían acceso a todos los datos de las víctimas y de los familiares de éstas y que eso les asustaba por si podían sufrir alguna represalia. Aquí se lanzan varios mensajes, a cual más terrorífico, se dice que se tiene miedo, se da entender que el miedo es justificado y se hace evidente que es por haber ejercido un derecho que es el exigir verdad, justicia y reparación. Para una sociedad amedrentada todo esto se resume en una perversión, la denuncia del miedo hace que este crezca y que la gente se implique menos todavía en una lucha tan imprescindible para llegar a un estado de democracia, que resuelva esta transición abominable, donde los peores tics de la dictadura se han acoplado en simbiosis perfecta a esta monarquía constitucional. Por cierto, la Casa Real invitó a Egunkaria a alguna recepción, pero Otamendi tuvo a bien no ir.

Una sociedad con miedo es pasto del fascismo, una víctima fácil, un bocado suculento para las fauces del capitalismo salvaje, un gatito al que le han arrancado las uñas. Tenemos que rebelarnos contra todo eso, tenemos que mostrar que no nos amedrentan, tenemos que criticar todos los comportamientos anti-democráticos, no nos podemos esconder si queremos tener un futuro digno donde ser libres, no esclavos, pues nuestro miedo les hace impunes.

A los ciudadanos “normales”, a esos que piensan que todo funciona como debe ser y que si al malo, hasta que se demuestre lo contrario, que más da, le dan unas collejas y lo encierran unos añitos, no pasa nada. A esos, les diré que el ejercicio de empatizar es muy sano para la sociedad y para la democracia, que se pongan en la piel del afectado, que igual también era uno de los que opinaban como ellos. Me acuerdo de cuando uno de estos españoles, que andaba en el corredor de la muerte en los EEUU, solicitaba ayuda para demostrar su inocencia, entonces contaba apesadumbrado que él había sido un firme defensor de la pena de muerte, porque protegía a la gente de bien, hasta que se dio cuenta de que la gente de bien también podía estar en el corredor de la muerte, porque los seres humanos erramos, bien por negligencia, bien por interés. Ahora, una vez libre, creo que es un abolicionista que hace campaña contra la pena capital.

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martes 19 de enero de 2010

IGLESIA AMORAL

El Arzobispo de Granada, Javier Martínez, se retrató en su lamentable homilía navideña como un demagogo de discurso torpe, zafio y estúpido de editorialista fascistilla de cuarta fila en la quinta columna dinamitadora del Estado que es la Iglesia. Ya lo dice él mismo “Esta licencia para matar no es más que un primer paso de la pérdida de libertad en nuestra sociedad, el primer paso –gravísimo- que anuncia que estamos ya en una nueva y terrible dictadura -¡terrible!- y que la libertad es una palabra vacía, porque el Estado tiene el poder de decidir para qué sí o para qué no somos libres, de decidir quién tiene derecho a vivir y quién no.” Vaya, vivimos en una nueva dictadura, eso es lo que le molesta al Arzobispo, que sea nueva, porque la vieja le parecería muy bien, un poco corta para su gusto, aunque en aquella sí que era cierto que el estado decidía si debías ser huésped de sus inmundas prisiones o si debías ser asesinado guiado por criterios coloristas, todos los sospechosos de rojos al paredón. Pero claro, aquellos si que eran buenos tiempos para la Iglesia. Que yo sepa el gobierno no enviará a la secreta a casa de nadie a practicarle un aborto contra su voluntad, pero antes si que podías encontrarte con una sesión de cirugía estética sin anestesia por cortesía de los esbirros del aparato represor fascista de la dictadura de Franco.

“Queridos hermanos, el mundo está en tinieblas, y un mundo así está abocado a la violencia y al pecado, al abuso de los hombres con los hombres.” Este Martínez desvaría y cae en deslices para los que el poco original Freud tendría una clásica explicación. Mensajes apocalípticos propios de etapas oscurantistas donde la Iglesia hacía su agosto aprovechándose de la incultura e inocencia de un pueblo explotado por ella, famélico y asustado. Dice el Arzobispo: “Hubo en la Edad Media -en esa preciosa Edad Media que nadie se atreve a recordar porque tampoco es políticamente correcto- una orden militar cristiana donde los caballeros hacían el juramento de no combatir nunca con menos de dos enemigos a la vez, porque para un caballero cristiano era indigno combatir de igual a igual con quien no era cristiano.” Que bonita era la Edad Media donde un monasterio era un centro de poder político y económico en igualdad o superioridad de condiciones respecto al de cualquier noble bien situado, época gloriosa de tanto beneficio donde Martínez se hubiera sentido como pez en el agua aterrorizando a sus esclavos a la par que fieles. Por aquellas fechas, según Martínez, fan devoto de los protagonistas de las gestas patriótico-católicas que explicaban los libros en las escuelas franquistas, los caballeros cristianos, que eran más chulos que una jota, luchaban con los infieles por pares por motivos de la más estricta xenofobia.

“¿Y a eso lo llaman progreso? Se promulga una ley que pone a miles de profesionales (médicos, enfermeras,…) -sobre todo, a ellos- en situaciones muy similares a las que tuvieron que afrontar los médicos o los soldados bajo el régimen de Hitler o de Stalin, o en cualquiera de las dictaduras que existieron en el siglo XX y que realmente establecieron la legalidad de otros crímenes, menos repugnantes que el del aborto. Porque es de cobardes matar al débil.” Yo no creo que lo de este hombre sea cinismo porque para eso debería tener más inteligencia que la que demuestra poseer, es la mala leche del tonto la que le empuja a declamar tanta sandez. Le recordaremos a este mal hombre que puede informarse sobradamente a través de diferentes trabajos de gran y contrastada solvencia de los crímenes cometidos o bendecidos por su Santa Iglesia, pre y post golpe de estado del 36, miles y miles, y no precisamente contra su voluntad sino más bien alentados desde sus púlpitos. Hubo médicos como Vallejo-Nágera que disfrutaron de lo lindo con sus experimentos a lo Goebbels, pero claro, seguramente para Martínez, los rojos que el doctor utilizaba como conejillos de indias seguramente no entran en la categoría de seres humanos sino de ratas exterminables. Dice que es de cobardes matar al débil, pues bien, seguro que el machote que, en plena orgía de sangre de la represión fascista después de su victoria, decapitó a una niña de siete años en Valencia por llamarse Libertad era de comunión diaria. Pero claro, esta ya no era un feto, una futura católica, sino una enemiga a combatir por llevar un nombre que ellos mismos reivindican para si.

El párrafo estrella que levantó la polémica:

“Pero matar a un niño indefenso, ¡y que lo haga su propia madre! Eso le da a los varones la licencia absoluta, sin límites, de abusar del cuerpo de la mujer, porque la tragedia se la traga ella, y se la traga como si fuera un derecho ….Sólo existe una medicina para este crimen: el perdón, medicina que sólo conocemos los cristianos. Un médico que haya practicado cientos de abortos y que algún día caiga arrodillado, asombrado de su propia mezquindad humana, es abrazado por el Señor. Una adolescente engañada por el chico que abusó de ella o por sus padres, o por la imagen que tiene de si misma, siempre tendrá en la Iglesia una casa, una familia y una madre.” Por donde empezar, o sea, si abortas matas a un niño indefenso, este hombre desvaría. Un feto no es un niño, es un embrión de una vida humana sin ninguna personalidad jurídica porque hasta que uno no nace no es apuntado en el Registro Civil y es entonces cuando empiezas a ser, por lo menos aquí, súbdito, pero esta es otra condena. La obsesión de los ultracatólicos con el feto debe ser un trauma por los miles de niños que fueron asesinados a lo largo de la historia por curas y monjas que habían echado una cana al aire o que habían sido violadas, pero eso no debe ser crimen preocupante, como ya habían nacido, más suerte tenían los “sobrinos de los curas” por no haber sido gestados en el vientre de una sierva de Dios. Luego les dice a los médicos que da igual que hayan cometido tan terribles crímenes porque si te arrepientes serás abrazado por el Señor y pelillos a la mar. A las madres involuntarias, pero “homicidas”, víctimas de la violación de los varones amparados moralmente en la ley del aborto, que a golpe de vergas castigaran a las mujeres por ser carne de pecado, esas serán acogidas por la Iglesia, el Señor no las abrazará, no sería decoroso. A las doctoras tampoco, no vaya a ser que caiga en la tentación o éstas le peguen algo. Recordémosles a todos los fanáticos religiosos que esta ley no es un deber u obligación sino un derecho que se ejerce libremente.

“Es la humanidad la que retrocede con este genocidio silencioso al que se nos invita y que ahora se promueve, genocidio que se impone a ciertos profesionales como si fuera una obligación –repito: el mismo tipo de obligación que las que tenían los oficiales en los campos de concentración de Auschwitz y Buchenwald en los que no podían rebelarse porque eran órdenes superiores-.” Ahora Martínez disculpa a los que cometieron terribles, repugnantes y execrables crímenes de humanidad en los campos de exterminio nazis, eso sí, sin distinción de sexo, raza, nacionalidad, edad o condición social, que ecuánimes. Vamos, que los pobrecillos eran unos mandados y que cuando se reían de sus actos de sadismo era la risa nerviosa de quien no puede acallar su conciencia, estos también fueron perdonados y exaltados, el joven hitleriano Ratzinger, ahora es su jefe, que vamos a contarles. A este impresentable Arzobispo se le debería caer la cara de vergüenza, pero para eso tendría que conocerla. Como se atreve a calificar de genocidio un derecho tan necesario para la mujer, una conquista social para las siempre secularmente sometidas y arrinconadas mujeres. Seres consideradas mentalmente débiles, sin más moral, ni principios que los que insertara en sus precarios cerebros el hombre que firmó el contrato de compra-venta llamado matrimonio (negocio rentable, te regalan una esclava y te pagan por ello, utilizo el presente porque en muchas partes todavía es así) y la siempre manipuladora Iglesia. Mujeres recipientes reproductivos en los que en caso de duda entre la vida incipiente y la existente podía ser eliminada por prescindible ya que siempre se podrían encontrar otro par de tetas con las que amamantar al recién nacido. Trabajadoras incansables, perpetuadoras de un modelo contrario a su emancipación, cargadas de hijos no deseados sino llegados por el imperativo de satisfacer el deseo de un marido, renunciando a la satisfacción propia, bien porque podía ser pecado o porque el ser egoísta que se aliviaba practicándole la postura del misionero sólo buscaba su propio goce y disfrute. Mujeres para las que el poder controlar si querían ser madres y el momento de serlo supuso la diferencia entre el avanzar en el camino hacia su independencia y el sometimiento a un varón muy cómodo en la sociedad machista que había construido para alimentar su egocentrismo. Señores de la Iglesia cuídense de los suyos y dejen al resto de la humanidad en paz, los no creyentes y los creyentes que creen en un estado laico tenemos nuestros derechos y no queremos ser gobernados por escrituras algunas, por muy sagradas que sean para ustedes.

Y por si no teníamos bastante con el de Granada nos llega el de San Sebastián al hilo de la mayor tragedia por catástrofe natural según la ONU, aunque la tragedia era previa, de proporciones vergonzantes y dantescas y provocada por catástrofe humana, la del aprovechamiento y desidia de los mandatarios internos y externos que han convertido a Haití en el país más ruinoso, pobre y marginado de todo el continente americano.

Aunque Monseñor apela a la tan manida y cómoda caridad cristiana para con los negritos, acuérdense de las familiares huchas del Domund, se destapa con la siguiente declaración: "Lamentamos muchísimo lo de Haití", ha puntualizado, "pero igual deberíamos, además poner toda nuestra solidaridad y recursos económicos con esos pobres, llorar por nosotros y por nuestra pobre situación espiritual". (…) "Quizá es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes están sufriendo", ha sentenciado. (Público.es). Y habrá hecho estas declaraciones después de haber dormido en una cómoda cama, haberse duchado, haber comido tras ser servido, sin tener que preocuparse por nada porque sabe que sus necesidades básicas y las que no lo son tanto están garantizadas porque la Santa Madre Iglesia le proveerá. Analicemos la frase: quiénes son “nosotros”, claro, si Munilla se refiere a los que forman parte del aparato eclesial, estoy de acuerdo en que deben de llorar por su pobre situación espiritual, porque sus miserias son tan grandes y su obscenidad tanta, que podrían crear un mar interior en el desierto del Gobi. Si piensa que su pena vendrá por una caída en desgracia ganada a pulso por su falta de humanidad y que al caerse la venda de los ojos de su rebaño pueden perder su modus vivendi, no me extraña que se lamenten porque igual tendrán que trabajar para ganarse el pan. Cuando utiliza la palabra inocentes ¿a qué se refiere?, ¿a qué están libre de pecado o a qué son cortos de entendederas y prescindibles? porque si enlazamos eso con lo de los pobres nazis que seguían ordenes, el tema se vuelve inquietante. Así qué la crisis espiritual de los sobrealimentados supera en gravedad a la muerte, la enfermedad, el hambre, la carencia de techo y al analfabetismo, y que en vez de arrimar el hombro para construir una sociedad más justa, que se preocupe por erradicar la desigualdad del mundo, es mejor llorar y que todo siga como siempre: el poderoso arriba y el resto abajo y al lado del poderoso, a su diestra, la Iglesia.

Munilla, a quien no le importa haber sido repudiado mayoritariamente por su rebaño de pastores, declaró en un ataque de victímismo, más que injustificado, que actualmente la Iglesia Católica es víctima de un "anticlericalismo" que alcanza a la sociedad y a algunos medios de comunicación. Ya me gustaría que así fuera, no le quepa la menor duda, ojalá que el iceberg, del cual sólo vemos la punta, quedara al descubierto y que la gente pudiera ver la inmundicia y olfatear la podredumbre que se oculta tras el poder de la secta católica en las laberínticas cloacas que se extienden desde la Ciudad del Vaticano.

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lunes 18 de enero de 2010

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jueves 24 de diciembre de 2009

CACEROLADA REAL PARA UN FUTURO PARADO. VÍDEO DEL DISCURSO BOICOTEADO.



Perlas del discurso del año pasado de la testa coronada.

¡Buenas noches! Es un tipo campechano, ya lo dicen.

Tras una introducción en la que empieza mal hablando de pueblo y nación española, empiezan las loas a la Constitución en su 30 aniversario, esa Biblia Sagrada de la que presumen los españolistas como si hubieran inventado la pólvora. Después empieza sus clásicas palabras dedicadas al terrorismo, apartado más corto que en otras ocasiones porque el tema estrella del discurso es la CRISIS, la que él no sufre, ya la sufrimos nosotros por él.

"Como decía al principio, este año concluye asimismo marcado por los efectos de la seria crisis que estamos viviendo. Más allá de la frialdad de las cifras, me preocupan muy especialmente las numerosas personas que en nuestro país han perdido su empleo". Un Séneca el que le hace los discursos. "Me preocupan sus familiares y tantos jóvenes que no encuentran trabajo. También cuantos ven amenazados o truncados sus proyectos y aspiraciones". ¿Qué aspiración? ¿La de ir a esquiar con nuestro dinero como tú o la de pagar la hipoteca y demás recibos?

"Una crisis que explica los esfuerzos de nuestras autoridades nacionales, europeas e internacionales por corregir desajustes y adoptar medidas que, con el diálogo y la colaboración de nuestros agentes económicos y sociales, deben centrarse en recuperar la confianza, en respaldar la actividad diaria de nuestro tejido productivo, y llegar a nuestras familias y ciudadanos". Bla, bla, bla, esto no dice nada más que que se entiendan patronal y sindicatos y al trabajador que le den. No se preocupe majestad que ahora viene la reforma laboral y ya verá. A usted le da igual que el paro nos ahogue, que no tributemos los trabajadores, que no haya dinero para el "bienestar social" porque usted siempre tendrá su asignación.

"Juntos podremos vencer problemas y dificultades, si actuamos con realismo, rigor, ética y mucho esfuerzo, anteponiendo siempre el interés general sobre el particular, buscando acuerdos y soluciones con generosidad, responsabilidad y amplitud de miras". Este párrafo es glorioso, el tipo dice si actúamos con realismo, ética y mucho esfuerzo anteponiendo el bien general al particular. O sea. Realismo debe pensar que es una opción política en la que se mira por el bienestar de la casa real, aunque ya hay muchas otras siglas que responden a este fin. Lo del bien general ya suena a cachondeo pues él se lo sigue pasando por sus reales posaderas.

"Despleguemos con inteligencia y tesón nuestra bien probada capacidad de superación, tirando del carro en la misma dirección, aportando cada uno su grano de arena". Tendrá díficil desplegar su inteligencia porque primero tendrá que buscarla, y lo de tirar del carro lo dice quien va subido en él arreando a los pobres burros, nosotros. Que se baje él y su real familia, se conviertan y nos conviertan en ciudadanos, se coloquen el arnés y tiren los primeros.

"Se trata de volver, tan pronto como sea posible, a la senda del crecimiento económico y de la creación de empleo; de abrir una perspectiva de pronta recuperación y un horizonte de adecuada seguridad a nuestros operadores económicos, trabajadores y consumidores". Un gurú de la economía, Superborbón, debe tener poderes y una brújula para encontrar la senda, además del eufemismo operadores económicos ha inventado una nueva clase ajena a patronal y trabajador, se llama consumidor y va por libre, creo se refiere a él y a su vasta familia (compran ellos, pagamos nosotros).

"Se trata, junto a ello, de disponer de reglas internacionales más eficaces para reforzar la estabilidad, supervisión y transparencia del sector financiero en un nuevo entorno globalizado". Pues que nos de los datos de sus cuentas numeradas, deje hacer una auditoria a la Casa Real y que por fin se publique, céntimos incluidos, todo, todo lo que nos cuesta esta colonia de zánganos que lo único que hacen es polinizarse.

"La actual crisis económica demuestra hasta qué punto dependemos cada vez más del exterior y tenemos que saber gestionar hábilmente la defensa de nuestros intereses en el mundo". Le salió la vena imperialista colonizadora al Borbón, por su bien lo que haga falta ¿no?. Por eso, "hoy más que nunca, importa el papel internacional de España, de nuestras instituciones, empresas y profesionales, para asegurar nuestro crecimiento, bienestar y seguridad". Claro está, el de la Corona, por eso va metiendo su zarpa real en latinoamérica para defender los derechos de las empresas que le pagan por sus servicios, no le basta con la opresión nacional sino que se dedica a fomentar los atracos y técnicas mafiosas de las multinacionales españolas en territorio americano y a apoyar a gobiernos como el de Uribe, que ostenta los primeros puestos en asesinatos de sindicalistas. Ya lo dice el monarca "intensificar nuestros sólidos vínculos con Iberoamérica".

Junto a nuestra cooperación con los países menos favorecidos. O sea, ¿en qué quedamos, expoliamos o cooperamos, o cooperar es expoliar y luego dar una limosna en navidad?

"Quiero, en este marco, expresar mi reconocimiento a quienes sirven a España en el mundo, subrayando que se cumplen veinte años, tanto de la participación de nuestro país en misiones internacionales de paz". Llego la loa a los ejércitos, o sea, a él mismo, que es el jefe de todos los ejércitos, y sus misiones de paz, que le pregunten a los afganos que paz es la que tienen o a las familias de los soldados muertos, que fueron a defender la testosterona de los Estados Unidos. Muerte en Afganistán y fuera de ella a través de los campos de amapolas que se siguen cultivando lozanas.

Después de meter con palanca a todos los colectivos en el discurso, aunque sea enumerándolos y mezclándolos sin ton ni son para no agraviar con su olvido a ninguno, exceptuando al 10% de la población, viene la siguiente frase: "Aseguremos asimismo los derechos humanos, la dignidad y la igualdad de las personas, sin discriminación por razón de ideología, raza, creencias, o sexo". Los derechos humanos dice, cuáles, los que cuando era príncipe vulneró junto a su papaíto político, los que vulneró y hoy en día siguen sin ser respetados porque cuestionan su legitimidad o los que se sigue vulnerando hoy en día por discriminación ideológica.

"No es tiempo para el desánimo. Hemos logrado salir adelante con fuerza de otros periodos complejos y reemprender el camino aún con mayor dinamismo". Él y su caterva no tienen problema ninguno para salir, pues ellos nunca han estado dentro del pozo negro que es el de la necesidad y hasta ahora todos los periodos complejos han sido fructíferos para ellos, con pseudodemocracia o sin ella.

"Tenemos pues sobradas razones para creer en nosotros mismos, para sentirnos satisfechos de lo que somos, de nuestros esfuerzos, de muchas realizaciones y nuevos éxitos, incluidos los deportivos tan abundantes en este 2008". Esto ya es para morirse, podemos estar muy orgullosos de tener un agujero en el estómago, otro en el bolsillo y otro en los calcetines para que él o sus vástagos puedan ir a los gloriosos eventos deportivos de sus selecciones nacionales a hacerse fotos con los deportistas triunfadores, sin importarles que vayan uniformados de rojo, porque ahora tiene otras connotaciones, hasta el color nos han robado.

"En definitiva, son muchos los motivos para sentirnos orgullosos de España. Confianza, en suma, en todos y cada uno de los hombres y mujeres que, día a día, desde los distintos rincones de España, la hacen crecer y mejorar con su honrado trabajo y admirable empeño". Ni en el NO-DO aparecen frases como estas, la nostalgia delata al redactor ¿no?.

"En esa tarea, contáis como siempre con todas mis energías y con mi más firme compromiso de seguir sirviendo con la mayor ilusión y dedicación a España". Aquí tuvo un lapsus la preposición no era "a" sino "de". "De servir a todos nuestros ciudadanos, alentando todo lo que nos une y nos permita progresar juntos". Sobre todo que no quiebre la unidad del negocio real, la unidad territorial, a la cual ya le dedicó el discurso del 2007, ideal para los amantes de la una, grande y libre.

"Un compromiso y unos sentimientos que el Príncipe de Asturias comparte plenamente conmigo y que tienen en él la mejor garantía de porvenir". Normal que los comparta y normal también que vea un porvenir lleno de garantías, teniendo en cuenta que todavía no hay un frente antimonárquico claro, que le diga a este vividor y a sus reales gastos que se vaya al exilio al que tantos antifascistas tuvieron que irse para huir del genocidio político del dictador fascista Franco, para comprobar atónitos como el asesino dejaba en herencia la misma monarquía que ellos habían abolido democráticamente. De todas formas que tenga que decir que Felipe lo hará bien es que la sombra de la duda le asalta y le inquieta que no vayamos a seguir tragando con las nuevas generaciones.

"En esta Nochebuena y en vísperas del Año Nuevo, la Reina y toda mi Familia se unen a mí para expresar a todos los españoles nuestro mayor afecto y mejores deseos, que dedicamos asimismo a cuantos extranjeros viven con nosotros. De corazón, para todos, muy feliz 2009, y muy buenas noches!" No quiso olvidarse de los extranjeros porque él nació en Roma y su mujer en Grecia, pero ellos no sufren el desamparo y las leyes que aplican a los que vienen a ganarse la vida y se encuentran con que aquí los únicos que atan perros con longanizas sin dar un palo al agua y a costa del contribuyente son los borbones. Y gracias por acordarse de las españolas, hay que cuidar estos detalles.

¡Feliz cacerolada, os deseamos de corazón a todos los borbones y que en 2010 dejéis de chuparnos la sangre!

P.D: con buen criterio se ha pedido boicotear el discurso real en la ETB no sintonizándolo, no estaría de más que se unieran a la cacerolada antimonárquica con silbatos, cazuelas o carracas para denunciar esta imposición.

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lunes 21 de diciembre de 2009





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