jueves 24 de diciembre de 2009

CACEROLADA REAL PARA UN FUTURO PARADO. VÍDEO DEL DISCURSO BOICOTEADO.



Perlas del discurso del año pasado de la testa coronada.

¡Buenas noches! Es un tipo campechano, ya lo dicen.

Tras una introducción en la que empieza mal hablando de pueblo y nación española, empiezan las loas a la Constitución en su 30 aniversario, esa Biblia Sagrada de la que presumen los españolistas como si hubieran inventado la pólvora. Después empieza sus clásicas palabras dedicadas al terrorismo, apartado más corto que en otras ocasiones porque el tema estrella del discurso es la CRISIS, la que él no sufre, ya la sufrimos nosotros por él.

"Como decía al principio, este año concluye asimismo marcado por los efectos de la seria crisis que estamos viviendo. Más allá de la frialdad de las cifras, me preocupan muy especialmente las numerosas personas que en nuestro país han perdido su empleo". Un Séneca el que le hace los discursos. "Me preocupan sus familiares y tantos jóvenes que no encuentran trabajo. También cuantos ven amenazados o truncados sus proyectos y aspiraciones". ¿Qué aspiración? ¿La de ir a esquiar con nuestro dinero como tú o la de pagar la hipoteca y demás recibos?

"Una crisis que explica los esfuerzos de nuestras autoridades nacionales, europeas e internacionales por corregir desajustes y adoptar medidas que, con el diálogo y la colaboración de nuestros agentes económicos y sociales, deben centrarse en recuperar la confianza, en respaldar la actividad diaria de nuestro tejido productivo, y llegar a nuestras familias y ciudadanos". Bla, bla, bla, esto no dice nada más que que se entiendan patronal y sindicatos y al trabajador que le den. No se preocupe majestad que ahora viene la reforma laboral y ya verá. A usted le da igual que el paro nos ahogue, que no tributemos los trabajadores, que no haya dinero para el "bienestar social" porque usted siempre tendrá su asignación.

"Juntos podremos vencer problemas y dificultades, si actuamos con realismo, rigor, ética y mucho esfuerzo, anteponiendo siempre el interés general sobre el particular, buscando acuerdos y soluciones con generosidad, responsabilidad y amplitud de miras". Este párrafo es glorioso, el tipo dice si actúamos con realismo, ética y mucho esfuerzo anteponiendo el bien general al particular. O sea. Realismo debe pensar que es una opción política en la que se mira por el bienestar de la casa real, aunque ya hay muchas otras siglas que responden a este fin. Lo del bien general ya suena a cachondeo pues él se lo sigue pasando por sus reales posaderas.

"Despleguemos con inteligencia y tesón nuestra bien probada capacidad de superación, tirando del carro en la misma dirección, aportando cada uno su grano de arena". Tendrá díficil desplegar su inteligencia porque primero tendrá que buscarla, y lo de tirar del carro lo dice quien va subido en él arreando a los pobres burros, nosotros. Que se baje él y su real familia, se conviertan y nos conviertan en ciudadanos, se coloquen el arnés y tiren los primeros.

"Se trata de volver, tan pronto como sea posible, a la senda del crecimiento económico y de la creación de empleo; de abrir una perspectiva de pronta recuperación y un horizonte de adecuada seguridad a nuestros operadores económicos, trabajadores y consumidores". Un gurú de la economía, Superborbón, debe tener poderes y una brújula para encontrar la senda, además del eufemismo operadores económicos ha inventado una nueva clase ajena a patronal y trabajador, se llama consumidor y va por libre, creo se refiere a él y a su vasta familia (compran ellos, pagamos nosotros).

"Se trata, junto a ello, de disponer de reglas internacionales más eficaces para reforzar la estabilidad, supervisión y transparencia del sector financiero en un nuevo entorno globalizado". Pues que nos de los datos de sus cuentas numeradas, deje hacer una auditoria a la Casa Real y que por fin se publique, céntimos incluidos, todo, todo lo que nos cuesta esta colonia de zánganos que lo único que hacen es polinizarse.

"La actual crisis económica demuestra hasta qué punto dependemos cada vez más del exterior y tenemos que saber gestionar hábilmente la defensa de nuestros intereses en el mundo". Le salió la vena imperialista colonizadora al Borbón, por su bien lo que haga falta ¿no?. Por eso, "hoy más que nunca, importa el papel internacional de España, de nuestras instituciones, empresas y profesionales, para asegurar nuestro crecimiento, bienestar y seguridad". Claro está, el de la Corona, por eso va metiendo su zarpa real en latinoamérica para defender los derechos de las empresas que le pagan por sus servicios, no le basta con la opresión nacional sino que se dedica a fomentar los atracos y técnicas mafiosas de las multinacionales españolas en territorio americano y a apoyar a gobiernos como el de Uribe, que ostenta los primeros puestos en asesinatos de sindicalistas. Ya lo dice el monarca "intensificar nuestros sólidos vínculos con Iberoamérica".

Junto a nuestra cooperación con los países menos favorecidos. O sea, ¿en qué quedamos, expoliamos o cooperamos, o cooperar es expoliar y luego dar una limosna en navidad?

"Quiero, en este marco, expresar mi reconocimiento a quienes sirven a España en el mundo, subrayando que se cumplen veinte años, tanto de la participación de nuestro país en misiones internacionales de paz". Llego la loa a los ejércitos, o sea, a él mismo, que es el jefe de todos los ejércitos, y sus misiones de paz, que le pregunten a los afganos que paz es la que tienen o a las familias de los soldados muertos, que fueron a defender la testosterona de los Estados Unidos. Muerte en Afganistán y fuera de ella a través de los campos de amapolas que se siguen cultivando lozanas.

Después de meter con palanca a todos los colectivos en el discurso, aunque sea enumerándolos y mezclándolos sin ton ni son para no agraviar con su olvido a ninguno, exceptuando al 10% de la población, viene la siguiente frase: "Aseguremos asimismo los derechos humanos, la dignidad y la igualdad de las personas, sin discriminación por razón de ideología, raza, creencias, o sexo". Los derechos humanos dice, cuáles, los que cuando era príncipe vulneró junto a su papaíto político, los que vulneró y hoy en día siguen sin ser respetados porque cuestionan su legitimidad o los que se sigue vulnerando hoy en día por discriminación ideológica.

"No es tiempo para el desánimo. Hemos logrado salir adelante con fuerza de otros periodos complejos y reemprender el camino aún con mayor dinamismo". Él y su caterva no tienen problema ninguno para salir, pues ellos nunca han estado dentro del pozo negro que es el de la necesidad y hasta ahora todos los periodos complejos han sido fructíferos para ellos, con pseudodemocracia o sin ella.

"Tenemos pues sobradas razones para creer en nosotros mismos, para sentirnos satisfechos de lo que somos, de nuestros esfuerzos, de muchas realizaciones y nuevos éxitos, incluidos los deportivos tan abundantes en este 2008". Esto ya es para morirse, podemos estar muy orgullosos de tener un agujero en el estómago, otro en el bolsillo y otro en los calcetines para que él o sus vástagos puedan ir a los gloriosos eventos deportivos de sus selecciones nacionales a hacerse fotos con los deportistas triunfadores, sin importarles que vayan uniformados de rojo, porque ahora tiene otras connotaciones, hasta el color nos han robado.

"En definitiva, son muchos los motivos para sentirnos orgullosos de España. Confianza, en suma, en todos y cada uno de los hombres y mujeres que, día a día, desde los distintos rincones de España, la hacen crecer y mejorar con su honrado trabajo y admirable empeño". Ni en el NO-DO aparecen frases como estas, la nostalgia delata al redactor ¿no?.

"En esa tarea, contáis como siempre con todas mis energías y con mi más firme compromiso de seguir sirviendo con la mayor ilusión y dedicación a España". Aquí tuvo un lapsus la preposición no era "a" sino "de". "De servir a todos nuestros ciudadanos, alentando todo lo que nos une y nos permita progresar juntos". Sobre todo que no quiebre la unidad del negocio real, la unidad territorial, a la cual ya le dedicó el discurso del 2007, ideal para los amantes de la una, grande y libre.

"Un compromiso y unos sentimientos que el Príncipe de Asturias comparte plenamente conmigo y que tienen en él la mejor garantía de porvenir". Normal que los comparta y normal también que vea un porvenir lleno de garantías, teniendo en cuenta que todavía no hay un frente antimonárquico claro, que le diga a este vividor y a sus reales gastos que se vaya al exilio al que tantos antifascistas tuvieron que irse para huir del genocidio político del dictador fascista Franco, para comprobar atónitos como el asesino dejaba en herencia la misma monarquía que ellos habían abolido democráticamente. De todas formas que tenga que decir que Felipe lo hará bien es que la sombra de la duda le asalta y le inquieta que no vayamos a seguir tragando con las nuevas generaciones.

"En esta Nochebuena y en vísperas del Año Nuevo, la Reina y toda mi Familia se unen a mí para expresar a todos los españoles nuestro mayor afecto y mejores deseos, que dedicamos asimismo a cuantos extranjeros viven con nosotros. De corazón, para todos, muy feliz 2009, y muy buenas noches!" No quiso olvidarse de los extranjeros porque él nació en Roma y su mujer en Grecia, pero ellos no sufren el desamparo y las leyes que aplican a los que vienen a ganarse la vida y se encuentran con que aquí los únicos que atan perros con longanizas sin dar un palo al agua y a costa del contribuyente son los borbones. Y gracias por acordarse de las españolas, hay que cuidar estos detalles.

¡Feliz cacerolada, os deseamos de corazón a todos los borbones y que en 2010 dejéis de chuparnos la sangre!

P.D: con buen criterio se ha pedido boicotear el discurso real en la ETB no sintonizándolo, no estaría de más que se unieran a la cacerolada antimonárquica con silbatos, cazuelas o carracas para denunciar esta imposición.

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lunes 21 de diciembre de 2009





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¡ASESINOS! por Gonzalo Adrio


Gonzalo junto al retrato de su hermano José


Tantas y tantas muertes ¡asesinos!
Sumasteis día a día con gran saña,
sangre, sangre, sangre...
Con ella anegasteis toda ESPAÑA.
Y así sucedió, muerte tras muerte,
matasteis, asesinando a los mejores;
dejando todo un mundo inerte
y un pueblo vacío de valores.
Pero ellos, serenos, indomables,
afrentaron la muerte y sus nombres
no lograsteis borrar al inmolarlos
y hoy les recordamos por sus gestos tan nobles.
Que la afrenta fue para quienes
asesinos, viles, aleves y felones,
rompieron vuestras sienes
con el "tiro de gracia" de matones.
Creyeron que acabando vuestras vidas
morirían las palabras para ellos tan odiadas:
de libertad, igualdad, fraternidad ....
Como si matándoos pudiesen acabar
con todos, con toda la inmensa HUMANIDAD.
Pretendieron matar unas ideas ....
¡Qué horrible desengaño!.
Las ideas no mueren, no se matan,
y hoy vuelven porque nunca murieron,
y si os queda algo de conciencia
tendréis que preguntar, ¿popr qué matamos?
y tendréis que contestar y deciros
¡SOMOS PEOR QUE FIERAS; NUNCA FUIMOS HUMANOS!


Poema de Gonzalo Adrio, un lúcido amigo de 90 años, en el aniversario del asesinato de su hermano José, cometido el 12 de noviembre de 1936 en Pontevedra. Fue despojado de la vida junto a nueve personas más, entre ellas su tío Germán.

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viernes 18 de diciembre de 2009

SUS SEÑORÍAS Y LOS CUERNOS

Hoy se ha votado en el Parlament de Catalunya si la iniciativa legislativa popular para la prohibición de las corridas de toros debía prosperar para convertirse más adelante, si así se decidiera, en ley.

Vaya por delante que estoy en contra de espectáculos de semejante índole en el que el ser humano, que ya sabemos en que estado evolutivo se encuentra, demuestra sus maestrías para la tortura y muerte de un animal cuya desgracia, como la de muchos bípedos, es la de lucir una contundente cornamenta.

Ya sabemos que en el país que le mienten a uno la madre o el cuerno es un tanto violento y difícil de llevar, sobre todo lo último. En un territorio ibérico de hondas contradicciones donde el mismo animal que ostenta sobre su testa el mal patrio, ser cornudo, es la imagen de la potencia viril y la testosterona, campando por casa propia y ajena, pues no es lo mismo recibirlos que ponerlos. Mientras tanto a los estrógenos receptores del insulto, por el que los otros se sienten heridos, no les deja de pitar los oídos.

Así pues, ha llegado esta iniciativa tan beneficiosa para nuestra imagen de seres en vías de civilización, a la sede del Parlament poniendo muy nerviosos a los políticos, a los que lo tenían su postura clara (por imperativo) y a los que su partido les había dado libertad de voto. -¿Qué le gusta más a un político que a un niño una piruleta?, -un micro, pues hoy nadie quería manifestar el sentido de su voto y huían del objeto de deseo como pecadores ante el maligno.

Esta semana ha sido la del “Prohibido prohibir”, revival del 68, todos los taurinos esgrimiendo la frase como una bandera, que si cultura, que si tradición, que si arte. Cultura es un buen libro, las tradiciones evolucionan o desaparecen con el tiempo, si no seguiríamos inmolando vírgenes a troche y moche, arte es una pintura… Pero un señor con taleguilla y lentejuelas manchado de la sangre de su víctima por muy grande y astada que ésta sea no me parece un acto muy cultural.

Fuera detractores y defensores de la fiesta desplegaban sus pancartas y performances. Mientras dentro del Parlament se votaba que Sí a esta iniciativa, se felicitaban con lágrimas en los ojos los que son tachados de frikis de la defensa de los animales y los que viven del lamentable espectáculo deficitario de la fiesta “nacional”, subvencionado por todo hijo pagador de impuestos, se quejaban amargamente, incluido un torero que se veía en el paro, vaya, como 5.000.000 de ciudadanos de este país a los que no se les ocurre clavarle una banderilla a su mascota, en la plaza de su pueblo, para que la administración le de para un bocadillo de chopped.

Y para los susceptibles de ver en esto una postura política decirles que también estoy en contra dels correbous, de colgarse del cuello de una oca, aunque ésta esté muerta o de tirar los animales al mar.

Y a todos aquellos pro-corridas que han pasado por los medios como víctimas de los que aman la prohibición, no respetan las minorías y no aplican la democracia, o sea, los que defienden que dejemos atrás la barbarie, decirles que en este país se prohíben y vulneran los derechos de minorías y mayorías pasándose los derechos humanos y la democracia por el arco del triunfo sin que se levante ningún polvo. Para muestra un botón, esta semana tenemos el caso Egunkaria en los tribunales, un despropósito de una democracia escuálida y transicional.

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viernes 4 de diciembre de 2009

EL CALVARIO DEL ATEO. LA CRUCIFIXIÓN DE LA RAZÓN

Nace el ateo fruto de su uso de razón, no de las frías aguas traidoras con las que mojan tu cabeza cuando aún no puedes ejercer tu derecho a decidir. Es el ateo hijo del análisis, de la razón, de lo tangible, de lo terreno, pero no por ello es un “desalmado”, un amoral, una persona carente de ética que pasea por la vida sin rumbo, perdido, sin horizonte porque ningún dios le guía, más que su raciocinio y su verdadero amor por la humanidad, ya que en el desempeño de aquello que llaman hacer el bien no exige a cambio creer más que en la necesidad de solidaridad entre los seres humanos. El ateo no es un ser perfecto, pero está más próximo a serlo que un creyente que no puede cuestionar los asuntos de su vida personal y pública pues pueden entrar en colisión con sus creencias. Es más libre, es un librepensador.

Cuando se acercan fechas señaladas del calendario cristiano, esas que a la mayoría de los mortales repatean los hígados por las obligaciones que conllevan, aumentan las peleas familiares, se disparan los suicidios, la venta de Prozac sube tanto como baja la cuenta corriente de los que se suicidarán con la cuesta de enero, vía crucis económico de los súbditos de este reino aconfesional en el que lucen los crucifijos en las escuelas públicas, se subvenciona astronómicamente, a fondo más que perdido, una entidad castrante como es la secta católica y se permite que la COPE sea un actor político contrario a cualquier avance por un estado laico.

Para un creyente no hay nada más peligroso que alguien que no necesita creer en lo sobrenatural para conducirse éticamente por la vida, pues el hecho de la existencia del no creyente cuestiona su fe y la fortaleza de la misma. Para los que creen ciegamente en una doctrina, que les acompaña durante buena parte de su vida, dejar que la razón tome los mandos de su existencia es dejarlos huérfanos de la muleta con la que capean todos las adversidades, aquellas que le hacen recurrir a un Dios, que provee o hace su voluntad sin criterio alguno. Si usan la razón en vez de la fe, el vacío que se produce en ellos es tan doloroso que deben volver al redil de los guiados doctrinalmente para poder soportarlo. No pueden abandonar la secta sino son lo suficientemente fuertes. Tuve una amiga que se encontró en este caso, creía firmemente porque lo necesitaba, ya que cuando su curiosidad e inteligencia la impulsaron a cuestionarse su modus vivendi regido por sus creencias, el miedo que sintió al abandono y rechazo de los que habían sido los suyos, la depresión de ver que había consagrado su vida a algo que no existía la empujaron de nuevo al rebaño de los creyentes. No es este el caso de la mayoría de los católicos folklóricos que ven en las fechas señaladas por la Iglesia (fechas falsas, adaptadas del paganismo, celebraciones de santos que jamás lo fueron más que por conveniencias políticas de sus épocas), una oportunidad lúdica de fiesta, comida, música, baile y ganancia para las pastelerías, con sus dulces adaptados al calendario. Luego están las fechas que una hace santas a su elección (algunas con poco margen decisorio): bautizos, bodas, entierros, fiesta o duelo a precio tasado por quien administra los sacramentos de turno y por los negocios satélites de estos eventos. Todavía parece más infame que aquellos que no creen más que en la parte del discurso relacionado con el festejo, la superstición o la veneración irracional, o sea, los paganos cristianos, defiendan un estado confesional.

Ahora traen a colación que el señor Tardà, al cual aprecio por su sinceridad, valentía y principios, quiere quitar los crucifijos de las escuelas, crucifijos que por otro lado jamás debieron estar allí por mucho que apelen los intolerantes a que este es un símbolo cultural inherente a nuestra realidad. No es un valor cultural sino una imposición religiosa de trágicas connotaciones a lo largo de la existencia de la humanidad, pues cuando este símbolo ha estado en cabeza y guía de la Historia se han producido los episodios más negros de la misma. Este símbolo que la Iglesia defiende no como cristiano, sino como católico definitorio de su propia entidad, es para muchos el símbolo de la sangrienta y exterminadora Santa Inquisición, el símbolo de la pederastia, de la mentira, de la manipulación, del abocamiento a la muerte por su fanatismo (no al preservativo), del cercenamiento de los derechos de las mujeres (para ellos úteros reproductivos a la gloria del altísimo), del machismo, del cinismo, la manipulación y la hipocresía, de la colonización y el exterminio, del lucro y el poder a través del control de la enseñanza y la salud, el símbolo de un estado hijo del fascismo italiano, colaboracionista del nacionalsocialismo y dirigido ahora por el que fue miembro de las juventudes hitlerianas y cabeza del Santo Oficio. Y en nuestro estado además fue un elemento instigador del golpe de estado contra la legítima legalidad republicana, aquella que venía a liberar a los ciudadanos del yugo de una Iglesia explotadora, en todos los sentidos, parte del aparato oligárquico dominador, no a robarles sus creencias. Una Iglesia que colaboró activamente en el genocidio republicano, que formó parte del aparato represor del fascismo español, con sus edificios al servicio del sistema carcelario de la dictadura, con sus crueles monjas guardianas en los penales de mujeres, con el robo de los hijos de las antifascistas, con las delaciones y la persecución. Una Iglesia que paseó bajo palio a un dictador por la gracia de su dios, un nuevo mesías que venía a salvar su posición de privilegio.

Posicionarse como ateo es difícil para la mayoría, incluso para aquellos que militan en el laicismo, tienen miedo de ser etiquetados como unos “sin dios” y ser vistos como monstruos sociales. Los ateos no son todos anticlericales, aunque yo si lo sea, ni quemadores de iglesias y santos, aunque yo no hubiera quemado ninguna, las hubiera convertido en centros sociales y los santos carentes de valor artístico, los hubiera quemado si el frío hubiera sido mucho. Creo que los curas y monjas también lo hubieran hecho, igual que comían carne cuando no debían o celebraban orgías en los túneles secretos que unían conventos masculinos y femeninos, fruto de las cuales se producían abortos y asesinatos de recién nacidos. Para los que se escandalicen y hablen de episodios anecdóticos también lo fueron las quemas, algunas hechas ex profeso para que los rojos fueran castigados. Los ateos no enarbolan su bandera para convencer por la fuerza a los que podríamos creer que viven en la mentira, sólo abogamos por un estado plenamente laico como algo imprescindible e intrínseco a la radical democracia, tal como hacen algunos cristianos. No damos patadas en las puertas para tirar los altares domésticos y por tanto pedimos que tampoco nos nieguen nuestro derecho a vivir nuestra opción sin ser denostados y que se respete que el espacio público esté libre de simbología religiosa. Es pues el calvario de muchos ateos tener que vivir su opción en la clandestinidad y no poder exponer sus tesis racionales sin ser lapidados verbalmente. Su existencia es considerada como un ataque a un hecho que se da por sentado, que es nuestra vinculación histórica al cristianismo, sin tener en cuenta, que esta no ha sido libre, sino impuesta. No me siento más ligada a la doctrina cristiana, que a la musulmana o la de cualquier secta, todas me parecen perjudiciales en muchos de sus aspectos.

Un estado laico no es un estado en que se obligue a comulgar con el ateísmo, no es un ladrón de “fe”. El creyente intransigente en su ceguera quiere convertir todo lo que le rodea, y lo que tiene que aceptar es que él debe regirse por sus creencias, respetando escrupulosamente la de aquellos que no quieren compartirla. Nadie les obliga a abortar, ni a divorciarse, ni a casarse con personas del mismo sexo, ni a usar preservativo, ni a donar sus embriones para la investigación, ni a beneficiarse médicamente de los avances relacionados con las células madre, ni a comulgar con la eutanasia, ni a ir a una escuela pública sin crucifijo, ni a no creer en dios. Pues que vivan y dejen vivir. No predican que se debe amar al prójimo, pues que dejen de odiar a todos aquellos que no creen, que pidan perdón por sus múltiples pecados y hagan acto de constricción controlando sus ansias expansionistas.

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