CONSTRUCTORES DE REPÚBLICAS 2013


Desde que este blog se puso en funcionamiento en 2007 y no por mérito del mismo, sino de la ciudadanía inteligente y harta de tanta represión social y económica, son muchos los republicanos que por fin salieron del armario, miles sus banderas tricolores ondeando allí donde la injusticia campa. Este republicanismo enarbola la ruptura democrática, la libertad, la justicia social, la laicidad, la educación y la sanidad pública, gratuita y de calidad, los derechos humanos y también, debería, el derecho de los pueblos a la autodeterminación. Porque la solidaridad se construye desde la comprensión mutua y la lucha conjunta contra el enemigo común.

viernes, 22 de mayo de 2015

QUÉ NO VOTAR, ESA ES LA CUESTIÓN



En esta campaña he visto cosas que por sabidas parecen increíbles. He comprobado que la semilla del franquismo sigue dando frutos fuertes y maliciosos arropados por hojas ignorantes que les siguen protegiendo de la lluvia de protestas más que justificadas, frenando con su integridad incluso el peor de los granizos: el de piedra de la pobreza fruto del expolio de los mismos de siempre. Quizá me equivoque y el vuelco inevitable al que llama la lógica de la decencia y la dignidad por fin se produzca, pero seguro que no con la contundencia para talar de una vez ese árbol de raíces corruptas que se alimenta de nuestro sudor y nuestra sangre. Por su tronco se pasean todo tipo de parásitos esclavistas vestidos de miseria moral. Y al llegar las elecciones sus hojas caen en forma de voto egoísta, indecente, ultracatólico, fanático, neoliberal, insostenible, defraudador, coercitivo, castrante… llenando la urnas de la impotencia de quienes no tiran la toalla y de la desidia de los desencantados o ignorantes.

Siempre he llamado desde estas páginas electrónicas a votar, más allá de que nuestro voto no sea el que traiga los cambios que tanto anhelamos. En tiempos de tanta urgencia, que nos interpelan a hacer el sueño imposible posible porque de ello depende nuestra supervivencia física y psicológica, votar es un compromiso ineludible. Sin libertades y derechos no hay democracia, una obviedad invisible para muchos. Lo que hay es un intercambio entre los que lo detentan todo, sentados sobre nuestros cuerpos encadenados a los grilletes del capitalismo feroz que se comió las capuchas rojas.

Yo no puedo decir a quien debe votar cada uno, lo que si puedo aconsejar es que en la inútil jornada de reflexión que el bipartidismo se pasa por el forro desde hace muchos años, sirva para llamarnos a capítulo como sujetos con responsabilidad social no delegable, para compartir ideas y extraer conclusiones, quizá, por desgracia, no tanto basadas en lo que queremos sino en lo que no queremos bajo ningún concepto.

Hay una diferencia en este mayo, a pesar del bajo perfil de la campaña para esta consulta, que se han empeñado en resumir en vídeos musicales, algunos que no quisiera volver a ver para no morir de vergüenza ajena. A Madrid con la esperpéntica Esperanza, a Barcelona con unos ataques infames a Ada, que dejan en anécdota los padecidos por Manuela, gravísimos también, por venir de más de una formación. A la corrupción en comunidades como la madrileña o la valenciana, que ha pasado a ser una melodía de base que ya no se percibe como indignación en la calle, me he encontrado con casos en que se toman las grabaciones de Rus como un capítulo más del Club de la Comedia. Ya casi no escandaliza la postura del PP catalán con una campaña tan xenófoba que cuesta distinguir su publicidad de la de Plataforma x Catalunya, que ha elegido los colores del III Reich para sus carteles, una indecencia que no sonroja a aquellos que un día llegaron desde tantos destinos con su maleta en busca del pan que le negaba el cacique de su pueblo. La diferencia en este mayo es evidente, es la oportunidad de descabalgar al bipartidismo, un jinete que sigue destrozando nuestro futuro con las herraduras de sus cascos, forjadas en el yunque de la transición junto a las puntas de las flechas de la corrupción, la traición y el continuismo de lo que ató el franquismo.

Echar a los guardaespaldas de los lastres que nos condenan a seguir por la senda de unos pactos firmados sobre las espaldas de nuestros muertos, es hoy más posible que nunca.  Nosotros no podemos vivir anclados a ese pasado llamado 78 al que ellos se aferran porque es el origen de nuestro problema. Y mientras ellos nos dicen que olvidemos la historia que escribió los mayores avances que haya vivido el pueblo, nosotros ni queremos, ni  debemos olvidar las luchas de quienes nos han hecho seres humanos dignos de ese título. Los bipartidistas están atados a su Ley de Amnistía, a su Constitución, a su monarquía, a su estado sin separación de poderes insultando permanentemente a quienes ya no tragan con su cuento. Nosotros estamos enredados en la construcción de un futuro donde la palabra democracia tenga un sentido pleno, donde los derechos humanos sean una garantía y la justicia social vuelva a llenarse de contenido, porque son dos palabras que engloban un mundo donde valdrá la pena vivir. 

Por eso ir a votar en contra de un partido bisagra que no tiene nada de nuevo pues bebe en las fuentes de José Antonio y tiene unos cuantos años de existencia en Catalunya, donde su única razón de ser ha sido el anticatalanismo furibundo sin ningún otro argumento, es voto digno y útil. Votar contra el bipartidismo de los que defienden modelos agotados desde diferentes perspectivas, salpicados ambos en mayor o menor medida por la corrupción y el clientelismo,  es un voto útil y digno. Votar contra el neoliberalismo, el racismo, la xenofobia, la homofobia, el machismo, el ultracatolicismo es un deber inaplazable.


La ilusión y el corazón es imprescindible para luchar contra el desaliento y el cieno en el que se revuelcan gozosos los que detentan el poder. No se trata de ser ilusos o dejarnos arrastrar solo por las emociones, sino de que las personas que todavía creen que se pueden cambiar las cosas transmitan esa energía positiva a quienes se instalaron en la abstención no por militancia, que es muy respetable, sino por desaliento. Un sprint en el que todas y todos debemos participar. La meta es una sanidad y educación pública, gratuita y de calidad, son nuestros derechos y libertades, una justicia sin privatizar e independiente, porque estas no son unas municipales cualquiera son la avanzadilla de una victoria a la que no podemos renunciar.

domingo, 12 de abril de 2015

CABREO GENERACIONAL



Me hallaba en el Memorial Democràtic en una mesa redonda bajo el título las vigencias de las leyes de amnistía punto y final en la Guerra Civil y la dictadura franquista, dispuesta, que no predispuesta, a vivir una tarde de indignación. Me acerqué al acto con cierta curiosidad debido a la proximidad de las campañas electorales para ver los posicionamientos políticos de las diferentes fuerzas presentes, todas alimentadas por nuestros bolsillos. Un acto poco común dentro de un marco institucional, pues no es fácil poner sobre la mesa una ley que casi nadie quiere diseccionar, sobre todo sus artífices y/o benefactores por si les salpica la sangre, que aun no se ha secado como sostienen ellos.

La mesa quedó eclipsada por la señora Meritxell Batet del PSC que provocó que los presentes que no tenían el disgusto de conocerla acudieran a sus móviles a buscar la filiación de tal diputada, pues pensaron que en un acto de valentía alguien de Ciutadans o del PP había tenido el coraje para sentarse ante el micro y aun más, ante un público atónito tras el discurso de semejante anomalía política. Hago un inciso para decirle a los miembros del PP que no tienen de que preocuparse pues estuvieron muy bien representados por su compañera consorte. Esta política del PSC es quien tiene el mandato de Pedro Sánchez de encargarse de coordinar el programa electoral de los nacionales, perdón quería decir las, en 2015, con estos mimbres puede ser que la  memoria histórica no tenga ni una línea y si la tiene será en contra de la verdad, la justicia y la reparación y a favor del revisionismo de la transición. Al final si tal como rumorean los mentideros de la derecha su marido se encarga del programa del PP nunca tendrá más sentido aquello de que  todo queda en casa. Pues bien, Batet se mantuvo como esfinge egipcia, sin mostrar ninguna empatía con el público presente, haciendo su discurso, gustándose en su discurso, robando tiempo a sus compañeros de mesa con su discurso, dejando sin espacio a la jurista experta en derecho internacional, que fue la más interesante de las intervenciones, sin duda alguna. Esta mal llamada socialista al más puro estilo Lucena, recuerden lo de la estática y la dinámica, nada estético, acaparó toda la atención de las intervenciones de los asistentes como público en la sala,  pues todos caímos en su provocación, incluida servidora, que no tenía intención de hacerlo, pero es que la indignación es débil.

La señora Batet se despachó a su gusto ensalzando la gloriosa ley de amnistía del 77, que para ella todavía no está suficientemente bien ponderada y que debe ser aupada a altares mayores. Empezó con la consabida muletilla de esta es una ley promulgada por los partidos de izquierda siendo una victoria de los antifranquistas y que los más ilusionados por su nacimiento fueron los socialistas, debería haber dicho el nuevo aparato del PSOE subvencionado por americanos y alemanes. Siguió con una frase demoledora llamándonos tontos a la cara: “no hay que convertir en derrota lo que fue una victoria”. Para echarnos al rostro nuestro descontento nos ilustró con la existencia de hemerotecas donde, según ella, queda demostrada que la aceptación de la ley fue clamorosa y un estallido de júbilo por doquier. Se envalentonó tanto que no pudo evitar decirnos que en Sevilla se coreaba, llibertat, amnistia, estatut d’autonomia, en catalán oiga, pues eso, que se le dio a la gente lo que pedía tan políglotamente.

Nos sacó el CIS como tablas de la ley llevándoselo a su terreno, qué raro que se cocinen las estadísticas a favor de fogón, diciéndonos que los mayores de 55 años al preguntárseles en que bando estuvieron sus antecesores biológicos respondieron: el 24% que al nacional y el 25% en el republicano. No se sabe que pasó con el 51% restante que también debería entrar en el análisis. Siguió con el dato siguiente: cuando la misma pregunta se trasladó a la población de 18 a 24 años el tanto por ciento que respondía nacional era del 11% y el 24,8%  republicano. La conclusión que extrae la señora Batet es que el bando republicano está socialmente reconocido mientras que los del bando nacional no y por eso baja el tanto por ciento, qué más queremos. El dato frío es muy traicionero, por eso aconsejo a todo el mundo que consulte, después de tomarse una tila, este CIS del 2008, no tanto por los porcentajes si no por las posibles respuestas que ofrece. En la línea de dichas respuestas Batet olvidó comentar un dato de este mismo CIS en el que se demuestra que el franquismo sociológico sigue vivo por falta de ruptura democrática, de verdad y de justicia, pues a una de las preguntas el 58% respondió que el franquismo hizo cosas buenas y cosas malas. Aquí se  me encienden las alarmas pues en el año 2000, el barómetro “25 años después”, no se especifica si de Cristo o de Franco, por no llamarlo de paz soberana por una cuestión aritmética, esa misma respuesta solo la escogió el 46%. Eso quiere decir que el franquismo por no estar condenado y clasificado como un régimen genocida pasa a tener mejor consideración 9 años después. 

La señora Batet se iba viniendo arriba ante el mosqueo y conmoción del respetable y nos clavó la puntilla sentenciando que la transición había sido la etapa más brillante de la historia de España y que no había que renegar de ella porque había sentado las bases de la democracia actual, quizá es donde han sentado y apoltronado sus posaderas señorías de todas las calañas. Y no se le movió ni una ceja.

Para rematar la faena acudió a los clásicos sacando a Camacho de su tumba como diácono de la reconciliación para enlazarlo sin sutilidad alguna con que ni la sociedad ni ningún partido reclamó la persecución jurídica de los represores. Pues señora Batet, la memoria es plural y los que reclamamos justicia también. Que el PP y el PSOE saquen a pasear los muertos del PCE como perritos de concurso es totalmente indigno. En este punto a mi no me representa ni el señor Camacho, ni sus siglas, ni el invento de la sopa de ajo de la reconciliación nacional, que tan bien les viene remover en el puchero bipartidista. Y como guinda la ley de la memoria que ensalzó como culmen de un camino de reconocimiento profundizando en los derechos de los perdedores, palabra de Batet.

Ella invitó a mirar el futuro y nos dijo que debíamos hacerlo con los ojos de Santos Juliá, ese nuevo santo de los altares transicionales y transaccionales, bajo las premisas silencio, amnesia, como él dice: echar al olvido. Porque según el tándem Juliá-Batet la respuesta es dejar conscientemente de lado ciertas cuestiones, ganar el futuro no el pasado. Porque según la diputada del PSC juzgar la transición con los ojos de hoy es hacernos trampas y nos lo dijo con la condescendencia de quien da un consejo a menores de edad mental que carecen de discernimiento y conocimiento.

Y cuando ya pensamos que la cosa no podía ir a peor, pues dábamos su mísera obra por conclusa, ella, en la cima de  la montaña nevada enarbolando la bandera de sus padres políticos, que no de sus abuelos, los del PSOE de Iglesias, que hubieran muerto de estupor al oírla. Pues eso, que se nos vino arriba de tal manera que se atrevió a contarnos una historia a lo Samaniego con su moraleja y todo. Para ello se trasladó a la ciudad de Atenas 400 años A.C. diciéndonos que por aquellos tiempos se impuso una dictadura y que cuando se libraron de ella decidieron acabar físicamente con los que la dirigieron y que al poco tiempo eso trajo como consecuencia una nueva dictadura, pero como en Atenas eran muy listos aprendieron la lección y cuando acabó esa dictadura hicieron una amnistía y que a resultas de tan sabia decisión fueron felices y comieron perdices. A mi nadie me había explicado de esa manera las guerras del Peloponeso entre espartanos y atenienses, pero siempre acaba uno sorprendiéndose de lo que puede llegar a oír. No sé si era una explicación o una advertencia ante la querella argentina y las órdenes de extradición, que no nombró en ningún momento de su exposición. Pero amenazar con ruido de sables a estas alturas debería avergonzarles, así ganaron su mayoría absoluta tras la obra 23-F, pero creo que a estas alturas ya no estamos para zarzuelas.

Quizá ni fui inteligente, ni efectiva en mi intervención cuando llegó el turno de micro al público, casi nunca suelo hablar pero me pudo la víscera. Era la quinta y los que me precedieron tuvieron el mismo objetivo: la diputada del PSC. Llevada más por la indignación fruto de estar en poder de la razón e instalada a mi pesar en el trágala de su monárquico tránsito, me bajé del tono más frío, que es el que se merecía, pues parece que nuestra indignación les alimenta. Le espeté que no podía mirar al futuro, hit parade de la noche,  porque el pasado no me dejaba, ya que ese pasado estaba y es presente. Seguí diciéndole que como atea todo tema de perdón, de reconciliación, de hermanamiento en términos casi religiosos no me interesaba en absoluto, que lo que yo esperaba de una sociedad democrática eran soluciones jurídicas, justicia con mayúscula. Y rematé diciendo que como bisnieta, nieta e hija de represaliados del franquismo procuraría transmitir mi lucha a la siguiente generación para buscar una respuesta satisfactoria a nuestras reclamaciones de verdad, justicia y reparación. Siguió cual esfinge mirándome impertérrita.


Al rematar el acto fuimos a felicitar a la experta en derecho internacional que nos ilustró sobre como saltarse la ley de amnistía, simplemente obviándola nos dijo. Ella me comentó tú tienes trauma generacional, está ya estudiado, a lo que yo le dije que yo lo que tenía era cabreo generacional. Una indignación por el robo de derechos y por la aprobación de leyes de silencio como la reciente ley mordaza. Y un cabreo político monumental por tener que soportar una y otra vez estos discursos del partido socialista que superan al PP en desprecio, pues en su boca son todavía más hirientes. Con todo los respetos, yo no tengo trauma de víctima porque tuve la suerte de nacer en una casa sin autocensura, donde la represión no se vivió desde el dolor y el duelo sino desde el ejemplo y el reconocimiento y con un espíritu de lucha que mamé con orgullo y que sigue vivo. Porque lo que no entienden muchos es que no reclamamos solo justicia para las víctimas sino también para sus valores y reivindicaciones contra los mismos perros que con diferentes collares nos siguen pisando. Lo que siguen ignorando en su ceguera es que como siempre en abril florecen esas ideas a pesar de las negras tormentas y los aguaceros del último parte de guerra, que no fue en el cuarto mes del calendario por casualidad sino por causalidad: la de recordarnos que el único abril a partir de entonces sería el suyo y el de sus herederos. Y aunque así haya sido hasta la fecha, eso no nos asusta, ahora quizá en esa defensa numantina de la transición, los sitiados y atemorizados sean ellos, ante la incomprensión de la sociedad de lo que resulta tan inexplicable como inaceptable, ante la presión de los organismos oficiales internacionales.

miércoles, 18 de marzo de 2015

LA INDECENCIA DE EQUIPARAR LO INCOMPARABLE, CUANDO INTERESA.

Al hilo de la sentencia y la condena a 3 años para algunos de los manifestantes indignados que rodearon el Parlament, en un contexto de represión y recortes sin precedentes en Catalunya, unas reflexiones. Escuchando desde ayer a diferentes tertulianos a sueldo, voces convencidas de dar servicio a sus amos, fieles siervos del micro y la pluma, exhibirse como asépticos cumplidores y seguidores de los mecanismos que el sistema impone para su autoprotección, como salvaguarda de la democracia. Llenándoseles la boca de garantías y de escrupulosa aplicación de la ley ante delitos tan graves como intentar impedir el funcionamiento de un parlamento, no puedo más que reír por no llorar.

Cuando manifestantes ucranianos con sus banderas con esvásticas derrocaban un gobierno elegido en las urnas, esos mismos tertulianos avalaban que se rodearan los órganos de gobierno en Kiev. Cuando los opositores a Chávez en Venezuela intentaron entrar hasta la cocina del gobierno para derrocarlo con un golpe de estado patrocinado y aplaudido desde Madrid, entre otros, era el poder de la democracia contra los golpistas bolivarianos, lástima que olvidaran que ese gobierno había surgido de las urnas. Igual que cuando oímos que la República se instauró sin el aval democrático. Hay votos que no cuentan para aquellos que deciden cuales computan y cuales no. Y cuando no pueden cambiar el resultado electoral lo hunden con sus conspiraciones, sus presiones y sus contubernios como en el Chile de Allende, luego aparecen los salvadores de la patria con sus fusiles al hombro como el 17 de julio de 1936. Y tras ellos los que confirman que era para evitar un mal mayor, introduciendo su bien amado concepto orden, que quita los desmanes del mundo, seguridad a cambio de libertades y derechos. Y podríamos seguir con otros muchos ejemplos, de ayer y de hoy, porque lo clásico siempre se lleva.

Cuando interesa, esa asepsia se va por el sumidero de sus tergiversaciones y acaban siendo titulares machacantes que convencen a una población, que todavía carece del suficiente espíritu crítico como para pensar al margen del bombardeo mediático.  Uno de los argumentos más usados que se han puesto sobre la mesa ha sido el: muy bien, ¿qué os parecería que fueran los “contrarios” los que estuvieran asediando el Parlament? ¿qué les parecería a los de las CUP que no dejaran entrar a sus representantes? Recuerdo perfectamente una concentración por la memoria histórica en un pequeño pueblo de Galicia donde algún edil se dedicó a ir de puerta en puerta de los que pensaban asistir para decirles: luego no os quejéis si vienen los Otros.  No sé si sus fantasmas, como en la película de Amenábar, o sus descendientes de carne y hueso que marcaron su territorio con pegatinas de Falange. Y con ese reduccionismo y simplismo quieren resolver la cuestión, aunque el trasfondo de esas preguntas y afirmaciones es muy perverso y constituye el problema en sí.

Ellos quieren desligar el motivo de los hechos, los actores de sus actuaciones y aplicar el código penal, lo que les da una pátina de justos y equidistantes. Es terrible que ese mensaje cale en la gente, con la inoculación del miedo implícito que lleva el razonamiento, de si no castigamos a los que defienden una causa justa cuando traspasan la raya establecida, vendrán los que defienden el derrocamiento por la extrema derecha del sistema democrático. Entonces perderéis los derechos que os garantiza el sistema actual, a estas alturas microscópicos, porque habremos levantado las barreras de seguridad. La cuestión es que la usurpación de la democracia ya ha llegado a través de las urnas, aupando a partidos que resultan ser una ONG sin pecado cuando desfalcan al fisco para financiarse ilegalmente, porque ellos se lo guisan y ellos se lo comen amparados en su mayoría absoluta y su falta de vergüenza, mientras hay gente desesperada que pasa hambre y no llega a medio mes.  Pero en este caso su gobierno es legal y legítimo y los mecanismos de los que se les llena la boca se los pasan por salva sea la parte, y no especificamos orden ni cronología porque el producto no se altera, ni ellos tampoco.

Importa y mucho la causa que empuje a una manifestación o a cualquier acto de oposición al atropello de los derechos que protegen las necesidades más elementales de un ser humano como son un techo, la alimentación, la salud, la educación. No es lo mismo el pan de las pancartas de falange, que el pan de las marchas de la dignidad y si no ponemos en valor que los que beben de las fuentes del fascismo no deberían tener la misma consideración que los que les plantan cara, es que no hemos aprendido nada.  Si no podemos rebelarnos contra tanta injusticia, tanto fascismo disfrazado de democracia, tanto cinismo, si tenemos que aplaudir enunciados como el de la 52/2007, una ley cobarde que niega la justicia a las víctimas del franquismo bajo la equiparación y el eufemismo: ley por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura. ¿Dónde estamos? ¿Dónde vamos?

Y volviendo al inicio. El numerito que se montó con bajadas de helicóptero por haber planificado ¿a sabiendas? muy mal el control policial, les llegó como balón de oxigeno de mayo, en un momento en que la situación era insostenible para un gobierno que se ahogaba en su incompetencia. Siempre al servicio de los que exigían los recortes, muchos eran de los suyos, que no sufren por tener la sede embargada, por el caso Millet, el Pujol y otros tantos que no hacen mella en su dura concha neoliberal. Utilizar la indignación de la ciudadanía para obtener un rendimiento político no es otra cosa que manipulación ilícita, jugar sucio y un insulto a quienes sufren. Montar teatrillos abusando de su legalidad y bajo la falsa capa de la legitimidad no se ajusta a los derechos que se merece el pueblo.


Concluyendo, que nos dejen de equiparaciones y comparaciones, pues mientras se legisle para asfixiarnos y doblegarnos, mientras vamos dóciles a las que han sido hasta ahora sus urnas bipartidistas, protectoras de la impunidad, de coronas y constituciones hijas de legados dictatoriales, de corruptelas y cacicadas, no podemos seguir interpretando el papel de público complaciente a mucha ley mordaza que empuñen.

sábado, 7 de marzo de 2015

8 DE MARZO: GÉNERO Y NÚMEROS ROJOS.







Ahora que los hombres lloran, nosotras no podemos llorar, ahora que ellos pueden ser metrosexuales, nosotras no podemos ir sin depilar, ahora que ellos no tienen que avergonzarse como género de sus fracasos, la mujer tiene que ser una heroína que de la talla en todos los ámbitos de su vida. Pero para ello generalmente no entra en la mayoría de los casos en competencia con el hombre sino con sus compañeras, como le ha enseñado el sistema capitalista, divide y vencerás. Y mientras tanto nos dejan exhibir un feminismo de salón y exposición, de tetas al aire con mensajes escritos. Es difícil enseñar el propio cerebro sin exponerte a la muerte. Y de las aptitudes no hablemos, pues por desgracia son invisibles a los ojos de los despiadados que mueven el mundo, a no ser que éstas consistan en revolcarse en el lodo de las máximas neoliberales. ¿Pero entonces seríamos mujeres o seríamos una nueva especia hecha a imagen y semejanza del prototipo de macho líder de la manada pero con útero?

Ayer escuché una entrevista a Sissi Vovou fundadora de Syriza y dijo algunas verdades de libro. Cuando le preguntaron sobre el porqué de la ausencia de mujeres en el gobierno Tsipras, ella contestó en líneas generales que era el patriarcado basado en el poder de la Iglesia, en su caso la ortodoxa. Y esta idea quedó ligada en la siguiente pregunta sobre que opinaba de Tsipras, a lo que contestó que era un estupendo líder y bella persona, pero que esa no era la cuestión, sino el hecho de que todavía, como en el culto secular a la deidad, necesitamos de esa figura que nos dirija y que hasta que no superemos ese concepto no estaremos en uso de la verdadera democracia. La influencia de las grandes religiones monoteístas, de los dioses llegados o por llegar, ha sido una lacra para la mujer, esos dioses todo amor si sigues sus dictados, cuando tuvieron que escribir las normativas de su club no amaron igual a todas sus criaturas, se dedicaron a marcar a las mujeres y a parte de las normas generales les reservó unos capítulos para estigmatizarlas y catalogarlas como seres inferiores, dedicadas a la procreación y a culminar los deseos y apetitos de los hombres. Ellos unos machotes, ellas unas pecadoras.

En el mal llamado primer mundo las mujeres que han llegado a la cúspide y han tenido un papel hegemónico global, han tenido que jugar a ser dios como sus compañeros de poder. Pero para ello han tenido que reproducir el papel estereotipo del hombre fuerte, mientras ellas han tenido que ser serias, castas, rectas e inamovibles sus  compañeros podían hacer fiestas con menores, tocar el culo a las señoras, ser unos inútiles integrales ….. El neoliberalismo ha querido crear una mujer que si quiere llegar a la cúspide tendrá que reproducir su esquema, un ser inflexible e implacable para someter a la crítica a puño de hierro y decir amén a su doctrina. Y las mujeres que tienen ambición han tenido que jugar a ser más papistas que el Papa.

Es evidente que a mismo puesto ocupado por dos incapaces, uno hombre y otra mujer, que las hay, la mujer será la diana de todos los comentarios insidiosos relacionándolos con su género. Unos dirán que por rara avis en el panorama político y empresarial, pero la realidad se llama machismo.  Sabemos identificar las causas del problema porque está frente a nosotras ¿pero tenemos las soluciones a una cuestión que arrastramos por los siglos de los siglos y que si no hay un cataclismo seguiremos así por los siglos venideros?

No se trata del concepto igualdad, debatíamos ayer un grupo de mujeres tras ver el estupendo documental Digna Rabia, que os recomiendo desde aquí, se trata de ser mujer y tener los mismos derechos que un hombre. Véase igual salario, igual promoción a las mismas capacidades, igual reparto de las tareas domésticas y de las cargas familiares, pero no de la igualdad entre sexos pues somos diferentes. Muchas decían estar orgullosas de ser mujer: de ser fuerte, de ser capaz, de no hundirse ante la adversidad, de ser superviviente para luchar por los que quieren, de no sucumbir ante el estereotipo de la Barbie, de educar a seres humanos libres de prejuicios, de crear a través de la solidaridad y la red de apoyo colectiva. Y ese modelo que ha movido el mundo mientras los hombres se enzarzaban en conquistar, someter, matar, mandar y pavonearse con uniforme y con chaqueta y corbata, era el que debía cambiar este mundo infectado de injusticia social. Porque mientras unos destruían, otras creaban aun desde el sometimiento, como una especie superviviente.

Hablar de la mujer como grupo homogéneo es imposible pues hay una división primera en dos mundos, el de arriba y el de abajo, donde la mujer vive la injusticia a diferentes niveles, aunque hay cosas que pueden compartir como la esclavitud de la imagen como si fueras un producto de consumo, como el maltrato físico y psicológico del machismo que lo impregna todo y que no está ligado ni a conocimientos, ni a capacidades económicas sino a la educación, que sigue siendo el gran caballo de batalla para cambiar las cosas algún día. Pero mientras dios campe por el BOE esto será imposible.

A los que piensan que la lucha de las mujeres entra en colisión con la lucha global contra el neoliberalismo salvaje se equivoca, pues mientras la mujer cae en la trampa de la igualdad mal entendida, cargándose día a día con más ocupaciones y obligaciones y mirándose en el espejo del enemigo, la oportunidad de crear un mundo más justo se va por el desagüe. El machismo y el miedo a la mujer que aporta otra visión de los conceptos inamovibles, tanto en la izquierda como en la derecha, ha sido una tónica, y si no existiera el concepto cuota su invisibilidad sería aun mayor. La pena es que si no reaccionamos a tiempo lo mejor de ser mujer se perderá en un mundo de hombres, que nos ha vendido que ese también es nuestro mundo y esa será la perdición de las futuras hijas.

Estamos hartas de tener un día para que una minoría salga con las pancartas a corear consignas, algunas irreproducibles, en tono festivo y provocador para saber que existimos como colectivo. Y mientras esto ocurre este domingo, la mayoría de las mujeres estarán trabajando, limpiando, haciendo la comida, encargándose de los niños, algunas en misa adoctrinándose para crear pequeños monstruos y perpetuar el machismo, viendo en la tele programas que las encasillan, visitando enfermos o personas mayores, ... y la mayoría sin cuestionarse tan siquiera que la desigualdad las marca más allá de una queja esporádica. Y a las mujeres que lean esto y digan que doy una visión sesgada y catastrofista, propia de la generación de nuestras madres, puede ser que no convivan con la realidad de los que tienen menos que nada o de las mujeres que acaban reproduciendo el rol “femenino” en la intimidad, aunque su imagen pública no corresponda con ese estereotipo, que las hay.  

Dedicado a las mujeres de puño en alto, rojas, algunas sin saberlo, que dieron una oportunidad a sus hijas y nietas con su sacrificio y sus renuncias, no porque se lo dijera un cura, sino por el amor a los suyos y para verse reflejadas en futuros mejores. Con respeto y admiración, para que no tengamos que pagar el precio que ellas abonaron con su sudor y sus lágrimas.


martes, 3 de marzo de 2015

PALABRA DE BOE, PALABRA DEL SEÑOR

Después de las tablas de la ley en forma de piedra,  llegaron las de papel del BOE, Boleto Oficialísimo de España.

Los católicos de este reino terrenal de nombre España están de enhorabuena, pues cuentan con un nuevo certificado para acreditar el retraso científico en el que viven los que gustan de interpretaciones, que no dejan resquicio alguno para que las neuronas respiren. En la asfixia complaciente del dios creador de todas las cosas, hasta de los drones que quitan la vida del mundo, un dios vago, que se echó a dormir el séptimo día excusándose en el libre albedrío y en el principio de no injerencia (él debió inventar también el cinismo), sus corderos y sus lobos devoradores de corderos son felices. Se dedicó a contemplar la muerte libre, la enfermedad libre, la falta de educación libre (nadie tira piedras sobre su propio chiringuito), hasta el deshaucio y el despido libre. Todo un liberal este tipo ubicuo. Una deidad que se comporta como un padre desnaturalizado y sádico, que solo está dispuesto a dar su gracia de forma caprichosa a sus ejemplares más fuertes, en sus teorías, eso debe ser la meritocracia, que explica que el hijo tonto del rico triunfe porque ha ido a un colegio que solo pueden pagar los de su clase y el hijo listo del pobre fracase cuando desaparecen las becas. La pirámide que ha funcionado toda la vida, el señor capitalista en el vértice, l@s parias parad@s en la base y el ojo de dios suspendido contemplando su obra. Vaya, que dios es un neoliberal ultracatólico, por lo menos el de la COPE.

Menos mal que dios, para las ateas como yo, no existe, lógico, eso sí que nos acerca más a la felicidad, la de quienes se saben capaces de cuestionar los dogmas. Y seguramente este dios tampoco sea en el que quieren creer muchos cristianos, pues pueden tener mucha fe, pero no ciega, sorda, muda y totalmente manipulada.

Quizá el tema de dios en el BOE, como consagrado creador de todo ser viviente y del universo conocido y hasta del ignoto, parezca un chascarrillo del gracejo español y como una anécdota traguemos con ello pensando que hay cosas más importantes de las que ocuparse. Y lo les pregunto, ¿Hay algo más importante qué la educación de nuestros hijos, qué sus valores y de qué crezcan con una mente abierta para ser los librepensadores del futuro? ¿Es qué queremos pasar nuestra vejez obligados a rezar por nuestras nietas y nietos,  bajo la pena, que seguro la habrá, de ser multado por hereje?

 La división Estado-Iglesia, aquí, es una quimera y será un imposible con medidas tan retrogradas, cavernarias y nacionalcatólicas como estas. Lo que se escribe en el BOE en el BOE queda, es como Santa Rita, no la del caloret del invierno de sus corrupciones. El pobre BOE en estos últimos tiempos ha sufrido maltrato, se han llenado sus páginas de vergüenza, de oprobio, de injusticia, como no esperábamos ver,  y para guinda la cruz que nos ha caído encima. El día que una nueva ley venga a corregir esta, si es que la cordura existe, quedará para la historia que en el estado español dios fue reconocido por la administración en el siglo XXI.

Me hizo gracia como esta semana desde Catalunya la señora Consellera d’Educació, Irene Rigau, que dijo que la única escuela pública declarada como laica era la catalana, cosa que nos honra, pensando en que la Iglesia del principado es más progresista y serían críticos ante tal exclusiva: “dios nos ha creado y si no lo aceptamos no seremos felices”,  pecó de inocente. Quién con alzacuellos y en nómina de la Conferencia va a resistirse a esta golosina, pues la delegación catalana de la COPE dijo que le parecía la hostia, no sabemos si consagrada. Aunque la LOMCE a los obispos todavía les parece poca cosa, unas migajas para que olviden el aborto y otras cuestiones que pueden restar votos a los populares, si a ellos les da por salir con la cruz a tomar las calles y cerrar España.

Muchos dirán, cómo sois los anticlericales, si la religión no es obligatoria. Los niños que tengan padres valientes y conscientes podrán optar por otra asignatura, eso sí,  no sumará para el currículum, como si lo hace la religión, que sirve también para la petición de becas y que seguramente no debe ser muy compleja de aprobar, si estás dispuesto a recitar todo lo que te pidan. Pero cuántos padres hay que tengan la laicidad en la educación como un requisito indispensable. Hay padres no creyentes que para que sus hijos gocen de educación de más calidad o no compartan aula con hijos de la emigración son capaces de llevar a sus hijos a colegios religiosos subvencionados, o sea, que pagamos todos en detrimento de la escuela pública, laica, de calidad y gratuita, que tendría que ser prioritaria para todas. En realidad son minoría los que no están dispuestos a saltar por el aro del aura santa. O sea, que la mayoría de l@s niñ@s pueden acabar en masa en las manos de los que llevan moldeando cerebros y sobando cuerpos de manera secular. Tened en cuenta que el ateo según el BOE no tendrá salvación, pero si militas en religiones, aunque no sean la verdadera, puede que tengas alguna opción de que se apiaden de ti y vayas a algún suburbio del Paraíso.

Como mujer, que siempre sale malparada en esto de las grandes sectas monoteístas, me parece espeluznante que tengamos que celebrar el 8 de marzo con semejante lastre. Pronto si nadie lo remedia se celebrará el día de la mujer reproductora, cuidadora y doméstica, porque para la Santa Madre Iglesia ese es nuestro rol, no es un trabajo sino lo que dios tenía previsto para nosotras, máxime ahora que el PP va a crear tantos millones de trabajos que cada súbdito tendrá 3 ó 4, eso sí,  a 1 euro la hora.

Es gravísima esta involución que se está santificando en el BOE. Si Paco levantara la cabeza, moriría de emoción y devoción al contemplar que en su España, la de Arriba, la democracia jamás cuajó.