CONSTRUCTORES DE REPÚBLICAS 2013


Desde que este blog se puso en funcionamiento en 2007 y no por mérito del mismo, sino de la ciudadanía inteligente y harta de tanta represión social y económica, son muchos los republicanos que por fin salieron del armario, miles sus banderas ondeando allí donde la injusticia campa. Este republicanismo enarbola la ruptura democrática, la libertad, la justicia social, la laicidad, la educación y la sanidad pública, gratuita y de calidad, los derechos humanos y también el derecho de los pueblos a su autodeterminación. Porque la solidaridad se construye desde la comprensión mutua y la lucha conjunta contra el enemigo común.

viernes, 6 de febrero de 2009

LA MUJER DEL ANARQUISTA O COMO QUERER EXPLICAR TODO EN DOS HORAS

La película promete, ante la pantalla puedes observar como datan el golpe de estado fascista el 17 de julio, buen principio. Estamos ante una ficción “basada” en hechos reales, tanto como lo fueron los tristemente acontecidos desde la sublevación rebelde hasta los años 60. Una historia adornada con las pinceladas de aquellos otros relatos que Marie Noëlle, directora de esta película, escuchaba de boca de su abuela. Quizá, el interés de Noëlle por dar su visión general de la Guerra Civil, el exilio, la Segunda Guerra Mundial, los campos de concentración franceses y alemanes, y la resistencia contra el nazismo y el franquismo, hace de este film el más completo de los que se han producido sobre el eufemísticamente llamado conflicto bélico español y sus consecuencias. También la hace diferente una mirada distinta, implicada de otro modo, los ojos de los hijos y nietos del exilio. La directora tiene y quiere condensar mucho en poco tiempo, pero sin vaciar la cinta de contenido con generalidades y sin dejar de implicarse, no quiere que nada se le escape, por eso la ficción a veces se ve forzada, porque quiere reunir un universo complejo en un microcosmos concreto, el de una familia en el Madrid resistente asediado por el fascismo, punto de partida de esta película.


Un anarquista, un abogado bien situado social y económicamente, un idealista hasta las últimas consecuencias, voz del frente, que cantaba bajo al amor y gritaba a la libertad, como el mismo decía. Su mujer, una soñadora, burguesa, que vivía de espaldas a la guerra, sin ideología, con servicio, que iba a la peluquería en tiempos de racionamiento y bombas, y que respetaba las decisiones de su marido como el que permite un capricho a un niño, por amor. La noche y el día. El hermano del anarquista, un falangista de convicción que no de conveniencia, por aquello de la guerra fraticida, que está en el frente en Burgos mientras su mujer es asesinada en Madrid por las Brigadas del Amanecer, ante un grupo de anarquistas que las definen como asesinos imparables sobre los que nadie ejerce control alguno. El cuñado del anarquista, un joven artista, que luce uniforme pero que no empuña el arma y que tendrá el final de tantos represaliados tras la guerra, prisión, tortura y muerte. El cuadro lo completa una hija fuerte y un hijo débil que nunca conocerá a su padre.


Los bombardeos y la quinta columna. Intercalando imágenes de archivo y ficticias retrata la lluvia de bombas y metralla sobre Madrid. Los protagonistas pierden su casa en un bombardeo y tienen que ir a vivir al despacho del anarquista, donde el pasante de éste se había hecho fuerte, tras haber sido acogido cuando perdió su vivienda por culpa de una bomba y pagó el favor como se podía esperar de un quintacolumnista. Pasó de oveja a lobo y cuando los suyos ganaron la guerra enseñó los dientes con el brazo alzado desposeyendo a la familia del abogado de todos sus bienes y denunciándolo por lo que fue juzgado en rebeldía y condenado a pena de muerte.

La importancia de la letra. Hay varios momentos donde se refleja a la cultura como un soldado más. El anarquista, Justo Calderón, que con sus discursos arengaba a las tropas republicanas, llevando también las voces de los poetas en sus locuciones, para levantar la moral de las tropas. La escena en la que riñe a su mujer por quemar libros para calentarse cuando disponía de muebles para alimentar el fuego con la siguiente sentencia: ¡sólo los fascistas queman libros!. El cuñado que insiste en enseñar a leer a la criada como un deber más en esa otra guerra paralela, la que se libraba contra el analfabetismo, cómplice del fascismo.


La posguerra. El hambre, la enfermedad, la explotación, la cárcel, la muerte, el estraperlo, la supervivencia, la humillación de los vencidos en busca de recomendaciones y certificados.


Los campos de muerte. Aparecen retratados sin usar ninguna imagen, más que la de una playa de Argelés solitaria. Entre lo que se dice y lo que se calla se retrata el horror de la enfermedad, el hambre y la muerte en Francia y en Mauthausen, tumba de tantos republicanos españoles. Los deportados no contaban sus historias más allá de alguna anécdota, ocultaban sus trágicas vivencias y su silencio y la falta de preguntas de sus hijos evitaron la respuesta de los padres, una terrible pérdida para la memoria colectiva. Así pues la mujer del anarquista, el personaje, irá descubriendo poco a poco la historia oculta.


El exilio. Enfrentarte a un mundo ajeno para hacerlo propio por necesidad, sentirte acogido pero no aceptado e incluso a veces ni eso. Nuevas lenguas, nuevos sabores, nuevas costumbres.


La resistencia. La que se desarrolló contra el nazismo y la que se realizó más tarde contra el franquismo. Las incursiones a España para organizar la guerrilla o para apoyarla. Los intentos fallidos de asesinar a Franco. La clandestinidad, la doble vida. Una resistencia antifranquista en el exilio, plural: anarquistas y comunistas, antifascistas al fin y al cabo, codo con codo para derrotar al dictador. Una visión para algunos muy idílica, sobre todo, para los que todavía se andan echando las culpas los unos a los otros por la derrota final.


Hay más imágenes: el oír hablar en las diferentes lenguas del estado, la del chivato, la del desengaño de los camisas viejas, la de la persecución en una Francia no tan libre. Y un detalle anecdótico, que sin pretenderlo podría ser alegórico de la realidad que vivimos ahora, esas banderas republicanas colocadas bocabajo en el frente, esas a las que tenemos que dar la vuelta para retomar una lucha que no podemos posponer: la lucha por la democracia.


Creo que hay que invitar a aquellos que no saben, que no recuerdan o no tienen interés en recordar, a ver esta película, que intenta dar la medida de todo lo ocurrido y explicar en dos horas demasiados años de barbarie fascista.

3 comentarios:

Mauricio dijo...

La película tiene un poco de todo. Lo de las Brigadas del Amanecer me parece el gran error de la película, mas que nada porque esos grupos no existían en 1938, que es cuando se produce el hecho. García Oliver, anarquista, como Ministro de Justicia de la República las había disuelto. No se podía defender la causa antifascista de esa manera. Y por ello se tomaron medidas contra ese tipo de ejecución.
Personalmente creo que la película con el paso de los minutos gana bastante. La directora, como ha vivido el exilio, esa parte la traza muy bien. Pero creo que en la Guerra no ha acertado. Todavía estamos a la espera de tener una gran película sobre la Guerra Civil.
Aun así es verdad que es una película mas o menos recomendable.
Un abrazo

Col·lectiu Republicà del Baix Llobregat dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CLAMOR REPUBLICANO dijo...

Tienes razón por eso digo que al principio promete, pero lo malo de querer explicar muchas cosas con poco tiempo y sin tener el asesoramiento debido trae ésto.
El hecho de que resalte lo de las Brigadas del Amanecer fue más por lo del comentario que hacen los anarquistas que están en la puerta, como diciendo, no somos nosotros y no lo compartimos. Porque quizá ya estamos un poco hartos de la figura del anarquista retratado como un incendiario pone bombas sin nada más detrás.
Y en lo que estamos sumamente de acuerdo es en que todavía no se ha hecho LA PELÍCULA sobre la Guerra Civil. Lo que destaco de La mujer del anarquista es que no hay la moralina, ni aquello del perdón, ni la cobardía (aunque si desconocimiento) de otras películas, fruto de la mirada de una francesa que no sufre el mal de reconciliación nacional. De ahí que sea recomendable justamente para los que no saben nada, para no irse a casa con aquello de todos mataron y hay que como mucho conmemorar pero no reivindicar.
Gracias por tu valioso comentario y un fuerte abrazo.